Una niña llamada Carolina iba andando por un parque de camino a clase.
Entonces abrieron el libro y para sorpresa de todos no había nada, estaba en blanco.
Carolina salió de clase y caminó de vuelta hacia su casa.
Una oscura silueta atravesaba el parque y llevaba un libro de aspecto viejo.
El libro cayó al suelo y llamo la atención del profesor.
A Carolina le llamó la atención un árbol.
Muchas manos continuaron las frases que habían encontrado en el libro.
El libro se abrió y las hojas pasaron. En el momento en que se cerró una de las hojas quedó doblada.
Carolina encontró el libro.
Había palabras sueltas en el libro y al no entenderlas decidieron reescribirlo.
Carolina dejó el libro junto al árbol.
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