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jueves, 13 de enero de 2011

VARIACIÓN 9: en forma de poesía


Era una noche sombría
Poco alumbraba la luna
y una sombra misteriosa
salió de su extraña cuna.

Gastadas estaban las hojas
del libro que dejó en el banco
el viento jugó aquella noche
con sus letras, sin descanso.

Más tarde ya Carolina,
la pequeña, se lo encuentra
y lo lleva hacia su escuela
donde espera su maestra.

Imposible no mirarlo
querer abrirlo y tocarlo
pero nada tiene dentro
no esconde pues ningún cuento.

Algunas palabras sueltas
más todas son sin sentido
los niños no entienden nada
algo raro ha sucedido.

Cogen lápices e ideas
y lo llenan de garabatos
sus historias ya comienzan
de culebras, pies y gatos.

Y al acabar la clase,
con el libro entre sus manos
Carolina se lo deja
a un árbol ermitaño.

Y así acaba esta historia
esperando a nuevas manos
que le den vida a esa noria
que ahora tiene mil hermanos.

miércoles, 12 de enero de 2011

VARIACION 8 - sustitución de palabras


Una clara silueta atravesó el lago, llevaba consigo una caja de aspecto nuevo. Lo depositó en una mesa del merendero. La fuerza del agua hizo que se abriera y cayeran de ella pequeñas cosas. La caja cayó al suelo y quedó medio abierta.
A la tarde, una vieja recogió la caja, se llamaba María e iba de camino al asilo. Cuando su monitor impartía clase, la caja cayó al suelo y llamo la atención de él. La abrieron y para su sorpresa estaba lleno de pequeñas bolitas de cristal. Todas eran del mismo tamaño menos una. Los ancianos se preguntaban por qué la caja estaba llena de canicas y cuál era el sentido de su existencia. María propuso que como no sabían de quien eran y porqué estaban allí, cada uno cogiera la que más le gustara y así poder compartir el tesoro.
Al llegar la noche, y esta vez con la caja medio vacía María vio un puente que le resultó llamativo. Decidió situarlo a su lado.
Poco a poco, unas cuantos bolsillo de los al rededores se llenarían con las canicas de esa caja, convirtiéndolo en el tesoro de todos, el tesoro de las canicas perdidas.

VARIACION 7 - cancioncilla alegre

Una oscura silueta caminaba por el parque
Y dejo un libro en un banco muy cerquita del estanque
Badabadun badun badun badun badero (bis)
Carolina la curiosa encontró el libro perdido
El viento de aquella noche lo había aturdido
Badabadun badun badun badun badero (bis)
El señor profesor curioson como poquitos
Le ha hecho abrir el libro que estaba todo vacío
Badabadun badun badun badun badero (bis)
Los niñitos en su clase han pensado arreglarlo
Con sus propiar palabrejas van ahora a llenarlo
Badabadun badun badun badun badero (bis)
Cuando termina la Clase Carolina se lo lleva
Y lo deja apoyado a la sombra de una higuera
Badabadun badun badun badun badero (bis)
La gente que ve las frases decide aportar un poco
Y entre todos han creado un cuentillo medio loco
Badabadun badun badun badun badero (bis)

VARIACION 6 - RESUMEN VIDEOJUEGO

MISIÓN: ENCONTRAR EL LIBRO PERDIDO
PERSONAJE: CAROLINA APRENDIZ
OBJETOS: MOCHILA MÁGICA SIN FONDO, GAFAS VISIÓN NOCTURNA (VELOCIDAD +3), BOTAS SILENCIOSAS (AGILIDAD +1, DEFENSA +2)
AYUDAS: PEDIRLAS
TIEMPO: 2 HORAS
Narración de la misión:
salgo hacia el objetivo con la ayuda de mi mapa.
No pierdo de vista a la gente.
Pregunto a una elfa y me dice que un Señor Oscuro ha tenido el libro hasta ahora. Se une a mí para ayudarme en la misión.
Invocamos a una hechicera para que nos diga por donde siente que está el libro.
La hechicera nos pide algo a cambio. Yo solo puedo darle las gafas de visión nocturna y las botas silenciosas porque necesito la mochila.
Acepta a cambio de que le demos el libro cuando ya no lo necesitemos más.
Una luz verde señala un banco del parque.
Corremos hacia el banco.
El libro está allí. Lo guardo.
Misión cumplida en 1h 37min

MISIÓN: COMPLETAR EL LIBRO
PERSONAJE: CAROLINA APRENDIZ
OBJETOS: MOCHILA MÁGICA, LIBRO MISTERIOSO
AYUDA: ELFA, AMIGOS ALDEA
TIEMPO: 2 HORAS
Vamos corriendo a mi aldea para buscar a los demás aprendices.
El maestro nos ayuda.
Abrimos el libro.
No tiene nada tal y como esperábamos y las palabras que hay al final no nos sirven de mucho.
Entre todos narramos la historia de nuestro pueblo para que no puedan hacernos desaparecer.
Al terminar la elfa y yo invocamos nuevamente a la hechicera y nos dice que debemos dejar el libro en la entrada de su templo.
Emprendemos un nuevo viaje. Misión cumplida en 1h 46min

MISION: ENCONTRAR EL TEMPLO DE LA HECHICERA
PERSONAJE: CAROLINA APRENDIZ
OBJETOS: MOCHILA MAGICA Y LIBRO COMPLETO
AYUDA: ELFA
TIEMPO: 2 HORAS
Buscamos la guarida de la hechicera en el bosque que nos ha indicado.
Necesitamos algo largo, frondoso, verde y sabio
Buscamos un árbol antiguo y grande.
Nos perdemos por el bosque en dos ocasiones.
Al final encontramos un árbol de características similares a las que nos dio.
Dejamos el libro apoyado en el árbol.
El árbol absorbe el libro.
Misión cumplida en 2h

VARIACIÓN 5 - narración indio infinitivo

Oscura silueta ir parque. Llevar libro viejo y dejar en banco. Viento abrir y hojas pasar. Una hoja doblar. Luego niña Carolina coger libro llevar escuela y abrir otra vez libro. Libro vacío. No letras, solo pocas palabras.  Niños otra vez escribir historias en libro y Carolina llevar libro a árbol bonito para que otras personas más escribir historias en libro.

VARIACIÓN 4 - Sueño sin sentido

               aquí os dejo el blog en el que he encontrado esta imagen http://carmesi.wordpress.com


Todo estaba lleno de cuestas y colorines hasta que de repente me caí por un hueco y aparecí en un parque, era de noche y yo era un hombre, con gabardina y botas altas, tenía el pelo largo también. Era como si fuera Madrid, El Retiro, pero no parecía el Retiro, simplemente yo lo sabía. Caminé hasta dejar un libro en un banco, parecía viejo y empezó a agitarse por el viento hasta que se cerró otra vez, con una hoja doblada. De repente era de día y yo era una chica, la gente me llamaba Carolina, así que supongo que ese era mi nombre. Iba en una especie de coche verde galáctico hasta que el coche decidió  frenar y la parte delantera se convirtió en un imán. Un imán tan fuerte que el libro, que también era un imán venía a toda velocidad y se quedaba pegado al morro. Yo iba tan tranquila, y la gente me saludaba por todas partes, ¡Carolina Carolina! Y yo saludaba, porque se suponía que eran mis amigos. Me llevaron a rastras al colegio y allí el profesor me preguntó por el libro, que estaba de repente debajo de mi pupitre. Un minuto después hacía ruido como si hubiera caído al suelo y el sonido del golpe fuera desacompasado con la realidad, ralentizado. El libro estaba en blanco, solo había algunas palabras sueltas en una página que estaba doblada. Y como no había quien entendiera  aquello empezamos a escribir recetas, unas que nos inventábamos de tenedores de plata con salsa de ostras fritas en tempera morada y cosas por el estilo. Hasta que puf! Yo me despertaba en medio de la calle y empezaba a correr, a buscar cobijo. No sé de quién huía, no sé nada de nada, pero yo seguía ahí corriendo hasta que me choqué contra un árbol inmenso. Y el árbol empezó a hablarme y me dijo “¡Carolina pies planitos! ¡Deja ese  libro sobre mis piececitos!” Yo lo dejé y empecé a gritar y a gritar más hasta que me he despertado y tenía a mi hermana pequeña haciéndome cosquillas con una rama en los pies.

VARIACIÓN 3 - la historia desordenada

Una niña llamada Carolina iba andando por un parque de camino a clase.
Entonces abrieron el libro y para sorpresa de todos no había nada, estaba en blanco.
Carolina salió de clase y caminó de vuelta hacia su casa.
Una oscura silueta atravesaba el parque y llevaba un libro de aspecto viejo.
El libro cayó al suelo y llamo la atención del profesor.
A Carolina le llamó la atención un árbol.
Muchas manos continuaron las frases que habían encontrado en el libro.
El libro se abrió y las hojas pasaron. En el momento en que se cerró una de las hojas quedó doblada.
Carolina encontró el libro.
Había palabras sueltas en el libro y al no entenderlas decidieron reescribirlo.
Carolina dejó el libro junto al árbol.

AUTOFOTORRETRATO, un adelanto

La verdad es que no me apetece desvelar como va a ser el autofotorretrato del todo porque tengo más ganas de que se vea cómo es en clase y se pueda apreciar mejor. Lo que sí puedo hacer es adelantar de qué va y explicar el concepto que quiero explicar y expresar. He tenido bastantes problemas técnicos a la hora de llevarlo a cabo tanto por el espacio como por los materiales y es que a veces la imaginación y las ideas son más posibles de hacer que la realidad, que cuesta más de modificar con según que materiales. Se trata de un panel en el que aparecen 4 fotografías de tamaño DIN A4, es decir el fotorretrato tiene un tamaño de DIN A2 en total.
Se trata del baño de mi casa, En el que la bañera está metida en el suelo y tiene un espejo al lado. NO se me ve a mí. No aparezco por ninguna parte y ahí está la sorpresa. Se trata de explicar de manera simbólica cómo nos insertamos en el espacio. Cómo ocupamos nuestro lugar y qué somos al fin y al cabo siluetas que se superponen y que podrían estar o no estar ahí dónde nuestros ojos miran. He imprimido mi silueta, mi cuerpo sobre plástico transparente que se puede poner sobre los fondos que ya teníamos unidos a través de imanes. De esta manera la foto se completa. La idea y el todo. El espejo da también bastante juego. Es nuestro reflejo pero puede utilizarse también como un cuerpo nuevo y por eso hay dos fotografías en las que el cuerpo se ve de forma directa y dos en las que se percibe que es un reflejo. Se trata en esta ocasión de meter nuestro cuerpo dentro del espejo, dentro de un mundo paralelo que solo puede ser visto pero no vivido. Y de esta manera tenemos todas nuestras facetas, las más ocultas, las más evidentes, las que pueden tocarse y las que no, las más dulces y las más amargas encerradas en cuatro fotografías. Mezcladas y complementadas las unas con las otras para crear un todo y a una sola persona. A mí.
Espero que pueda lucir bien en persona y pueda verse bien el trabajo manual :)

EL LIBRO PERDIDO - VARIACIÓN 1- Historia de miedo

 
Era una noche siniestra y fría, las baldosas temblaban bajo la presencia de aquel misterioso hombre. Una larga capa de cuero caía hasta el suelo y parecía que el mismísimo Lucifer se escondiera tras las cicatrices de su sombrío rostro. Caminó despacio, sigiloso como un gato negro, como una exhalación, como un suspiro helado. Miró a su alrededor sin apenas mover su cuerpo y cuando estuvo ya seguro de que nadie podría verle dejó un libro sobre el banco de madera. Un libro viejo y desgastado, ennegrecido, un libro que fácilmente pudiera estar hechizado o guardara algún extraño conjuro.
Cuando el misterioso enviado de la oscuridad se hubo marchado, una gélida brisa, directa y violenta abrió el libro. Las hojas empezaron a moverse, a pasarse de un lado a otro como si estuvieran poseídas. El libró se cerró de repente doblando con su súbita urgencia una de las hojas. Las nubes espesas cubrieron la luna entonces y la noche se volvió profunda, sorda y ciega, nada podía ya verse ni oírse allí.
 A la mañana siguiente una inocente joven de sonrisa amplia y dorados tirabuzones cruzaba el parque con su mejor amiga cuando al pasar junto al banco vieron el libro. Aunque su aspecto era aterrador la chica no pudo evitar cogerlo, impulsada por la curiosidad y el morbo. Su amiga insistió en que lo dejara alegando que quizá alguien lo habría perdido y regresaría a por él o que podría pasarles algo por meterse donde no las llamaban. La joven, aunque no podía evitar estar nerviosa, agarró el libro con cuidado y lo metió en su mochila. Era tarde ya y tuvieron que correr para poder llegar a clase así que no pudo siquiera abrirlo para ver que decían sus gastadas páginas.
A media mañana algo extraño empezó a pasar en el interior de esa mochila. El libro alejado de su dueño y encerrado en aquella cueva empezó a utilizar su poder para ser liberado. Aunque nadie lo vio y nadie lo creería después, su fuerte energía abrió el lazo de la mochila y el libro, decidido, se dejo caer al suelo. Fue entonces cuando ante el ruido que sus pesadas tapas hicieron contra el suelo, el profesor reparó en él. Se giró creyendo que alguno de los niños estaría haciendo travesuras. Pero no fue así. Vio enseguida el libro caído en el suelo y no pudo evitar quedarse mudo mirándolo. Los niños no entendían nada y la joven, sintiéndose responsable de aquel ruido miró asustada al profesor esperando que éste no la regañara. El profesor empezó a acercarse poco a poco hasta su pupitre, se agacho, cogió el libro entre sus manos y lo abrió despacio, ante la atónita mirada de todos los niños. Nada. Pasó todas las hojas, de principio a fin, pero nada. Las páginas estaban en blanco, como si la tinta se hubiera escondido, para no revelar los secretos que no les correspondía saber. Todos empezaron a preguntar qué pasaba y él no tenía respuesta para darles. Fue entonces cuando un curioso niño descubrió que había unos garabatos en la última página. Incomprensible. Palabras sueltas imposibles de enlazar. El azar en manos del mal. Nadie sabía el porqué, ni que significaba todo aquello. La joven, decidió que como era suyo ella decidiría que hacer y propuso inventar una historia para escribir en aquellas páginas. No se trataría de cualquier historia iría escribiendo frases, evocando otros tiempos en los que esas hojas no hubieran perdido el tinte. Y así fue.
Cuando la niña descubrió que estaba empezando a ocurrir lo que estaban poniendo decidió deshacerse del libro porque estaba evidentemente maldito. No sabía que podía hacer y espero impaciente a que las clases acabaran. Nada más salir del colegio y después de haber borrado todo lo que habían escrito, corrió hacia el parque y enterró el libro a los pies de un árbol de corteza negra, alto como el cielo y que parecía estar hecho para cobijar a esa pequeña bestia. Ella solo esperaba que nadie lo encontrara o que al menos el libro no volviera a encontrarla a ella.


*La bella y espeluznante fotografía pertenece a  un paisaje mexicano. Foto encontrada en: http://mexico.postecode.com

palabras...unidas = FRASE

Uno de los ejercicios que más me ha gustado de clase es el de coger palabras al azar y escribir una frase con ellas. Es algo que yo solía hacer hace tiempo cuando necesitaba inspiración. Le pedía a alguien que me dijera una palabra y empezaba a escribir un texto en el que insertar esa palabra. Una palabra más. Otra frase más y así hasta conseguir un texto más o menos completo con las palabras que la gente haya ido diciéndote. La frase que yo hice en clase con las palabras secreto, desconocido, vender, encanto, sed, sonreír, ir, tren, jugar, seducir y  tu.

Vas a venderle un secreto a un desconocido, sonríele, sedúcele, tiene sed de tu encanto, jugad en el tren.

No es tan poética y soñadora como casi todas las que se leyeron en clase, pero bueno, es una realidad del día a día después de todo.
Volvimos a hacer el ejercicio el dia de la Performance de Renfe entre todos y aprovechamos para ir intercambiando las palabras que nos habían tocado, unos con otros para ir creando nuevas frases.

martes, 11 de enero de 2011

Ya va siendo hora, a estas alturas del curso de ponerse un poco al día con el blog, de dar un repaso a lo que hemos ido aprendiendo durante el curso y de las cosillas y ejercicios que hemos hecho y compartido en clase durante estos primeros meses. Objetos imposibles han llenado de imaginacion y curiosidades nuestra aula, también textos modificados a través de diferentes estilos y como no nuestra Performance de Renfe, que aunque no muy preparada nos hizo convertirnos en hombres y mujeres anuncio y quitarnso un poco la vergüenza para tener que pasar el día llamando la atención y preguntando a unos y otros. No debemos olvidar lo que nos ha dado el año y lo que nos dará esperemos, las pequeñas cosas, las risas y como no los aplausos que hemos dado a unos y otros como apoyo a nuestra creatividad. 
Os dejo con una cancioncilla para terminar con el texto y para empezar con vitalidad este año, aunque ya esté entradito. Espero que lo disfruteis, Amanda Palmer y su gran voz.