No te lo vas a creer en serio, es que fue algo extraordinario. Me han contado que el tipo que dejo el libro en el banco del parque era altísimo, medía más de dos metros y medio. Un gigante una cosa por demás. Total que dejo el libro allí y se fue y en esto que empezó un viento terrible, la gente que vive cerca dice que era como un huracán que parecía que se lo iba a llevar todo por delante, no sé muy raro todo, ya te digo que es una historia muy curiosa. El libro se abrió, se doblo una hoja, ya te puedes imaginar, con semejante ventolera. Y ahí se quedó, pero no te creas que la historia acabó así.
Al día siguiente una chavalita preciosa, una jovencita de estas que parecen la primavera personificada se encontró el libro y se lo llevó de camino a clase. Claro te podrás imaginar, el profesor venga a mirar a la chavalita que estaba de muy buen ver y no pudo pasar por alto que el libro se le había caído de la mochila. El hombre obsesionado ya casi, durante toda la clase venga a mirar al libro, con un magnetismo fuertísimo, una cosa por demás. Los jóvenes de la clase murmurando, y el tío dale que te pego mirando el puñetero libro del suelo. Al final le preguntó que sí podía verlo, lo abrió y no te lo vas a creer en serio, a mí cuando me lo contaron no podía creérmelo, vacío, vacío completamente, las páginas en blanco. Nada, como si nadie lo hubiera usado nunca y eso que era viejo pero viejo eh! De cuando los romanos o así lo menos. Pues nada, todos extrañadísimos, a punto de llamar a alguna biblioteca o yo que sé a algún experto, que aquello no era nada normal, ya te digo yo. Y de repente ven que en una hoja, la que te he dicho antes que estaba doblada, que te crees que te digo las cosas por decir pero ya ves que todo tiene su aquel. ¿Qué te crees que encontraron? Pues ¡ala! Un montón de palabrejas sueltas, pero vamos imposible de descifrar, si hasta alguno que sabía de esas cosas se pasó horas intentando verle un sentido lógico y que nada, que no había manera. La chavalita, que se llama Carolina que no te lo había dicho, tomó el mando del asunto porque el profesor estaba estupefacto, estupefacto estupefacto y decidió que lo escribieran entre todos. Pues no se pasaron un mes o más escribiéndolo entre todos, una barbaridad, un trabajo…imagínate y ahora viene lo mejor de todo, ya te digo yo que a la gente no hay quien la entienda, va la tía, la muy ceniza y cuando ya estaban a puntito de acabarlo cogió el libro y lo dejo debajo de un árbol, así como si tal cosa, menudo cabreo pillaron todos, el profesor el primero, que si la iba a suspender que si vaya cara que si igual le hacían repetir y todo, menudo escándalo… yo si no fuera porque me lo ha contado mi vecina Amparo, que es cuñada de un tío de Murcia que veraneó una vez con la prima del novio de una amiga de la madre de la chiquilla esta, no me lo creo.
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